La normativa europea recoge que, después de pedir asilo, los niños refugiados deberían incorporarse a la escuela antes de tres meses”. Sin embargo, Enrique Guerrero ha criticado en el Pleno que, según un estudio del Global Progressive Forum, la realidad “demuestra que pueden tardar más de dos años en incorporarse a la escuela, que se suman a los dos años y medio que han estado escapando de la guerra en Siria”. Además, ha dicho, “tampoco cuentan con apoyo psicológico ni pedagógico”.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies. ACEPTAR